sábado, 3 de diciembre de 2016

Quebrada.

Tanto por contar que ni siquiera sé cuál es el inicio. 
Por ahora me siento quebrada, culpable, existiendo solamente...

Tú nunca cambiarás, nos hemos hecho tanto daño, has sabido sacar lo peor de mi, me has convertido en algo que no soy. Tantas palabras tan hirientes, tantos insultos, tantos gritos, no sé en qué momento pasamos de un amor tan único y maravilloso en algo tan enfermizo e hiriente. No consigo equilibrarme, todo se inclina a ti, me he preguntado tantas veces si a caso sólo eres mi 1999 o si de verdad eres mi tan esperado John Boy, me duele pensar que tal vez no lo seas, puede que seas de esos amores que te lastiman y terminas aprendiendo algo de ellos para poder continuar. 

Qué miedo continuar mi vida sin ti. No quiero, me muero de tan sólo imaginarlo, contigo no sentía simples mariposillas, contigo me sentía tranquila.

¿Seré yo la loca? ¿La defectuosa?
¿Cuál es mi problema?
¿Será mi gusto por estar sola?
¿Será mi desapego?
¿Qué hay de malo en ello?

Soy una chica de pocos amigos rodeada de mucha gente, a la que le gusta esconderse en su cuarto y disfrutarse. Soy muy seria, irónico ya que todo el mundo piensa que soy la típica chica que busca atención cuando la verdad prefiero hundirme en mi mente, con mi música y un cuaderno donde escribir.
Precisamente porque soy muy solitaria es que no estoy acostumbrada a pasar tanto rato con alguien. Últimamente mi cuerpo me demanda un momento a solas, sin pensar en responder el celular antes de que mi 1999 se enoje y me arme un pleito, un poco de privacidad, un momento mío, de nadie más, sin tener que avisarle a nadie, sin tener que rendir cuentas. He perdido mi dulce soledad, a veces siento que me ahogo entre tantos reclamos.
Me gustaba pasar horas con él eso no lo niego, amaba estar abrazado a el, acariciarlo, ver su sonrisa, todo él me volvía loca.Después me fui dando cuenta que le molestaba que saliera con mi hermana o mis amigos, su justificación era que temía que yo hiciera algo "malo" o conociera a alguien. ¿Cómo le digo que necesito mi espacio?
Esa era mi pregunta siempre, ¿cómo le digo que amo pasar tiempo con él pero amo aun más pasar tiempo conmigo?
¿Será un acto egoísta no incluirlo en mis planes de vez en cuando?
Todo comenzaba a ahogarme, hablábamos todo el día mientras estaba en la escuela, se molestaba si tardaba en responderle, se aprendió mis horarios para llegar a casa y un día olvidé mandarle mensaje en cuanto había llegado y me dijo que seguramente me había ido con alguien cuando la verdad es que estaba muy cansada y me quedé profundamente dormida. Todo comenzó a tornarse agresivo y me llenaba de chantajes... 
Llegó un momento en donde como todo ser humano social quería hablar con mis amigos de la escuela, platicar de cualquier cosa y no sólo estar pegada al celular y eso no le parecía, decía que seguramente me tiraban el perro, me aguanté, me tragué todo lo que tenía que decir al respecto, pasé desapercibido esos actos de celos y control y continúe así, mandándole mensajes durante todo el día, descuidando mis clases, poniendo toda mi atención a los mensajes de él.
Hasta que un buen o mal día se terminaron mis llamadas, mis mensajes y mi internet, casi se vuelve loco cuando le dije que  ya no podría contestarle los mensajes durante el día hasta que llegara a mi casa, decía que ya no sentía que lo amaba, que ya no era la misma, que seguramente había conocido alguien en mi escuela, que ya no me importaba él. A partir de ese momento, comenzó mi incendio de nieve...